El otro dÃa tuve la oportunidad de asistir junto a ruben a una cata de vinos de la Denominación de Origen Jumilla y la verdad, salà un poco decepcionado.
Pero creo que es más una cuestión de gusto personal con la uva Monastrell que no con la región en si.
El lugar elegido: Hotel Palace de Barcelona, lugar inmejorable y cómodo por la amplitud de espacio y porque al menos hay lavabo (no cómo en otras catas a las que he asisitido en minitiendas).
Otra cosa fueron los vinos que pude degustar... Supongo que me equivoqué comenzando por el Genus 2005, el segundo mejor vino que pude probar durante toda la velada, puesto que su sabor a pastillas juanola supongo que mancilló mi paladar el resto de la sesión.
Gran decepción con el Omblancas selección, altamente recomendado por zaurin pero o bien era demasiado pronto para consumirlo o bien no es un buen vino.
El resto de vinos rozaron la mediocridad, exceptuando el dulce más dulce que he probado jamás: Alceño dulce.
Me reservé para el final el Juan Gil 2005, si bien es pronto para consumirlo y mejor guardarlo hasta dentro de unos meses para saborear todo su apogeo y que promete superar o al menos igualar al Juan Gil 2004.
En definitiva: demasiado Monastrell de una tacada.
Etiquetas: vinos

Sáb, 09/06/2007 - 23:48



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