Viernes por la noche, un compromiso en una lujosa villa de Sitges, doce personas alrededor de una mesa, esperando que el experto les llevara de viaje por el mundo del vino...
Mi compromiso era que todo saliera bien y que disfrutaran de los vinos en una velada agradable y divertida.
... Y encontré la escala. Pocas veces pasa, pero cuando seleccionas seis vinos para una cata procuras establecer un orden en el que cada vino sea superior al anterior y haga olvidar al publico todo lo que ha catado esa noche, centrándose en el disfrute del vino que tiene delante.
Comenzamos por un Rueda ( Naia 2006 ), expresivo, punzante, cÃtrico.
Después un Albariño ( DaVide 2006 ) Untuoso, frutal, amable...
Y Abrimos el primer tinto, de La Mancha ( Mano a Mano 2005 ) Pura golosina, ligero, agradable.
Después un Clásico Rioja ( Remelluri Reserva 2003 ) especiado, sedoso, laaaargo.
Un Ribera del Duero ( Valderiz 2004 ) Potente, carnoso, equilibrado.
Para concluir con un Priorat ( Embruix de Vall Llach Magnum 2005 ) mineral, expresivo, goloso
En fin, un éxito, la gente encantada y yo muy satisfecho de mi elección y de la respuesta de los vinos elegidos.
Etiquetas: vinos

Mar, 13/11/2007 - 18:11


Comentarios
Los que hay que sà que saben...
¿Una lujosa villa en Sitges? ¿Por qué no fui invitado?
Tú, sà que sabes amigo Zaurin de la buena vida y el buen beber.
Felicidades por el éxito de la cata y por tu primer post :)
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